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Escritos del Siervo de Dios Doctor Ernesto Cofiño.

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Para Dios, lo primero.

“La excusa que más a mano tenemos es la falta de tiempo. Pero resulta ser que hemos tiempo para muchas cosas –en todos los órdenes- pero no hemos encontrado tiempo para el cumplimiento de alguna normas de piedad.

Esto es el error y la desviación al olvidar, o no querer recordar, que el tiempo es de Dios, y que a Él lo debemos dedicar en primer lugar y no al revés. No es posible que yo pueda decir: doy a Dios el tiempo que me queda después de hacer todo lo que tengo que hacer”.