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Un niño de año y medio que no podría dormir bien

Muy agradecida con el Dr. Cofiño quien intercedió por mi y me ayudo. Mi hijo de 1 año 6 meses tenia aproximadamente casi un mes de estarse levantando a las cuatro de la mañana, en las últimas ocasiones era todavía mucho más temprano, mi hijo y yo ya estábamos cansados, no estábamos durmiendo bien, probé los consejos de los expertos y parecía ser que nada daba resultado hasta que un día me recordé que el Dr. Cofiño podía auxiliarme, entonces empecé a rezar la novena y desde el primer día que la rece mi hijo se levanto a las 5:30 am y a veces llega hasta las 6:00 am. Gracias al Dr. Cofiño por el favor concedido.

 

R de G

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En la rebeldía de la adolescencia

La mayor de mis hijas estaba pasando por un período de rebeldía largo y desgastante, al grado que tuvimos que mandarla a vivir con mi mamá un tiempo.

Comencé a rezar la oración de la estampa cada noche convencida de que el Dr. Cofiño me ayudaría, porque sabía que él resolvía casos difíciles.

Mi hija ha cambiado mucho, volvió a la casa arrepentida y decidida a ser más dócil.

Estoy muy agradecida, y segura que fue el Dr. Cofiño quien me hizo el favor.

S. de G., San Salvador, El Salvador

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El seguro cubrió los gastos, San Salvador.

A mediados de este año 2006 tuve un accidente automovilístico, en el cual llevaba todas las de perder. El vehículo que manejo por ser modelo antiguo, el seguro sólo reconoce daños a terceros. Cierto día, cuando estaba en una intersección consideré que el vehículo de adelante ya había iniciado la marcha, además que no estaba exactamente atrás sino al lado. Cuando adelanté, lo golpeé en la parte lateral izquierda, era un vehículo modelo reciente. Además la conductora iba acompañada de una persona mayor, seguramente su mamá; yo iba sola. Inmediatamente que nos bajamos yo le dije que efectivamente la culpa era mía y yo pegué. Hablamos y ellas me dijeron que les arreglara el vehículo y que fuera rápido, pues lo necesitaban siempre. Accedieron a llevarlo al taller donde llevo el que uso. Así fue, lo llevaron al día siguiente y se los entregaron a los dos días. Desde el día de la colisión, comencé a pedirle al Dr. Cofiño. Le dije: "Yo no tengo para la reparación del vehículo de ellas", la reparación del mío gracias a Dios era poco. El reclamo al seguro lo inicié hasta dos días después. La persona que me atendió me explicó que por tiempo extemporáneo -no hablar inmediatamente después del accidente a la compañía- tenía todas las de perder. Sin embargo iba a consultar y efectivamente a pesar que se presentaron varios obstáculos, la compañía cubrió prácticamente la mayor parte de la reparación del vehículo tercero. Le agradezco a Dios este favor, por intercesión del Dr. Cofiño.

S R A B, San Salvador, 25 de agosto de 2006

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Se recuperó de una seria infección intestinal, San Salvador.

Mi padre sufre de un cáncer de próstata desde hace cinco años. El 8 de abril sufrió una infección intestinal. Estábamos en Misa cuando se desvaneció, luego le entró una fuerte fiebre y comenzó a respirar muy rápidamente, corrimos al hospital para que lo trataran. Después que los médicos lo examinaron nos tranquilizamos bastante ya que su pronóstico fue muy alentador y pensamos que saldría del hospital en tres días.

El 9 de abril, el doctor nos manifestó que tenía 600 glóbulos blancos (lo normal es entre 5 mil y 10 mil) y una infección intestinal bastante seria; ese día la fiebre no cedió, por la noche continuó con fiebre y por la madrugada con una presión sanguínea que bajaba y subía, razón por la cual entró en la mañana del 10 de abril en una insuficiencia renal aguda y el 11 de abril le diagnosticaron una neumonía nosocomial.

El mismo 8 de abril, comenzamos a pedirle al Dr. Ernesto Cofiño que intercediera ante Nuestro Señor por la salud de mi papá. El 11 de abril ya había superado la insuficiencia renal, los glóbulos blancos habían subido y la fiebre desapareció el 13 de abril (jueves Santo). El lunes de Pascua nos confirmaron que la Neumonía estaba controlada y le dieron de alta el jueves de esa misma semana. El 5 de mayo le practicaron un examen de perfusión miocárdica, el cual no reveló nada diferente a lo revelado por un ecocardiograma tomado hace un año.

Mi padre se recupera de esta crisis y le estamos encomendando a Nuestro Señor, por medio del Dr. Ernesto Cofiño, la curación del cáncer de mi papá.

M. P.

San Salvador, mayo de 2006

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Se recuperó de un ataque armado, San Salvador, El Salvador.

31 de enero del 2006, 6 de la tarde. Mi papá ha tenido un accidente en su carro. Pero un ángel de la guarda lo ha metido en su carro y lo ha llevado al hospital. Nos llaman y nos avisan.... nos vamos al hospital. Le han disparado, tiene una bala en la cabeza. Lo veo y esta allí en una camilla sangrando de la cabeza, me pongo a llorar, no puedo encontrar mi fe. Solo lloro y lloro, y pienso que esto no tendrá salida, pero comienzo a rezar. Alrededor mío se encuentran muchas personas rezando por mi papi. Toda la familia y amigos están enterados de la situación, en todas partes del mundo rezan por él. Entra en cirugía. Ha sobrevivido la cirugía, pero tiene que ir a cuidados intensivos. El médico nos dice que está con vida y está estable. He sentido una esperanza otra vez. Nos dicen que la bala le ha afectado su parte motora y no saben si podrá entender el lenguaje, no saben si podrá hablar, no saben si va a poder caminar otra vez. El lado derecho de su cuerpo esta paralizado y nos dan 72 horas para que despierte y nos puedan dar más resultado. Ha sobrevivido la primera noche, y la segunda también; en la segunda noche mi papa me viene a visitar en mis sueños y habla conmigo me pregunta como está todo yo le digo que bien, que estamos arreglando todo y que no se preocupe que sea fuerte que todos estamos rezando por él; atrás de él veo al Doctor Cofiño, él lo esta cuidando, lo empiezo a buscar pero ya no lo encuentro...

Me despierto con un a gran felicidad, nunca en mi vida había sentido tanta fe y tanta esperanza. Dios y el Doctor Cofiño van a curar a mi papá y van a cuidar a mi papá y a toda mi familia. Le empiezo a rezar y a rezar. Y le pido a todos en mi rededor que le recen a él.

Alrededor de 45 horas han pasado desde que ha salido de la cirugía, el médico llama a mi mamá y ella entra a verlo, el doctor le dice que le hable, ella le empieza a hablar y le pide que le agarre la mano, él se la agarra, le pide que cierre los ojos y él los cierra. El milagro ha comenzado... Dios por la intercesión del Doctor Cofiño ha empezado su milagro. Más tarde entramos mi mamá y yo; esta vez me agarra la mano a mí, le hablamos y él reacciona, se le sale una lágrima.

Actualmente mi papá ha recuperado su capacidad mental y habla, y poco a poco está recuperando el movimiento de su lado derecho que es lo que aparentemente le afectó la bala en el cerebro. Además está sanando de la bala que también recibió en un pulmón.

F. J.
San Salvador, El Salvador, marzo de 2006.