Un niño de año y medio que no podría dormir bien
R de G
En la rebeldía de la adolescencia
Comencé a rezar la oración de la estampa cada noche convencida de que el Dr. Cofiño me ayudaría, porque sabía que él resolvía casos difíciles.
Mi hija ha cambiado mucho, volvió a la casa arrepentida y decidida a ser más dócil.
Estoy muy agradecida, y segura que fue el Dr. Cofiño quien me hizo el favor.
S. de G., San Salvador, El Salvador
El seguro cubrió los gastos, San Salvador.
S R A B, San Salvador, 25 de agosto de 2006
Se recuperó de una seria infección intestinal, San Salvador.
El 9 de abril, el doctor nos manifestó que tenía 600 glóbulos blancos (lo normal es entre 5 mil y 10 mil) y una infección intestinal bastante seria; ese día la fiebre no cedió, por la noche continuó con fiebre y por la madrugada con una presión sanguínea que bajaba y subía, razón por la cual entró en la mañana del 10 de abril en una insuficiencia renal aguda y el 11 de abril le diagnosticaron una neumonía nosocomial.
El mismo 8 de abril, comenzamos a pedirle al Dr. Ernesto Cofiño que intercediera ante Nuestro Señor por la salud de mi papá. El 11 de abril ya había superado la insuficiencia renal, los glóbulos blancos habían subido y la fiebre desapareció el 13 de abril (jueves Santo). El lunes de Pascua nos confirmaron que la Neumonía estaba controlada y le dieron de alta el jueves de esa misma semana. El 5 de mayo le practicaron un examen de perfusión miocárdica, el cual no reveló nada diferente a lo revelado por un ecocardiograma tomado hace un año.
Mi padre se recupera de esta crisis y le estamos encomendando a Nuestro Señor, por medio del Dr. Ernesto Cofiño, la curación del cáncer de mi papá.
M. P.
San Salvador, mayo de 2006
Se recuperó de un ataque armado, San Salvador, El Salvador.
Me despierto con un a gran felicidad, nunca en mi vida había sentido tanta fe y tanta esperanza. Dios y el Doctor Cofiño van a curar a mi papá y van a cuidar a mi papá y a toda mi familia. Le empiezo a rezar y a rezar. Y le pido a todos en mi rededor que le recen a él.
Alrededor de 45 horas han pasado desde que ha salido de la cirugía, el médico llama a mi mamá y ella entra a verlo, el doctor le dice que le hable, ella le empieza a hablar y le pide que le agarre la mano, él se la agarra, le pide que cierre los ojos y él los cierra. El milagro ha comenzado... Dios por la intercesión del Doctor Cofiño ha empezado su milagro. Más tarde entramos mi mamá y yo; esta vez me agarra la mano a mí, le hablamos y él reacciona, se le sale una lágrima.
Actualmente mi papá ha recuperado su capacidad mental y habla, y poco a poco está recuperando el movimiento de su lado derecho que es lo que aparentemente le afectó la bala en el cerebro. Además está sanando de la bala que también recibió en un pulmón.
F. J.
San Salvador, El Salvador, marzo de 2006.


