Una niña con insuficiencia renal
Cabe decir que una prima mía en su juventud había sido auxiliar del Dr. Ernesto Cofiño; aunque de profesión era niñera, y su conocimiento más que teórico, era meramente empírico. Me contó cómo una mañana de hace más de sesenta y cinco años el Doctor recibió una niña de tres años de edad con insuficiencia renal lo cual acabaría con su vida, y pregunté ¿como sabe que acabaría con su vida? Y me dijo: el doctor me lo explicó: estaba anúrica, abotagada y se veía muy mal. El Doctor Cofiño me ordenó preparar el esteroide, procedí a inyectárselo y fue milagrosa la respuesta de la paciente, la madre estaba extasiada y para el día siguiente su condición clínica era mucho mejor, en cuestión de tres días estuvo bien del todo insistiendo mi prima que había sido un milagro. Yo viendo la expresión de ella y por ser una enfermedad que yo personalmente he tratado e investigado con ahínco sabía que era cierto lo del extremo letal por lo que insistí en las preguntas tratando de confirmar que se trataba de una insuficiencia renal y no otra cosa.
Insistiendo en la razón del tratamiento con esteroides, algo que se limitó a decir que el Dr. Cofiño ordenó, pues ella como niñera y asistente no tenía mayor información.
Edema severo de la región mastoidea
Mi padre , que había estado severamente enfermo con un proceso infeccioso de la mastoides derecha, desde los 35 años, se mantenía con edema severo de la región mastoidea con irradiación anterior, posterior y superior, que lo desfiguraba creciéndole la cabeza y provocándole dolor extremo que lo hacía ver la muerte y muchas veces desearla.
En su segunda hospitalización, había sido operado varias veces con la esperanza de extirpar el foco de infección, pero los resultados fueron siempre negativos; durante ocho meses estuvo en la sala de cirugía y eso hacía de él uno de los pocos enfermos que aún permanecía vivo después de esa larga estancia hospitalaria aunque con pocas esperanzas.
La niña se curó de bronconeumonía
Mi nieta Emma, nacida a finales de septiembre de este año enfermó de manera grave; el médico, bastante preocupado nos dijo que la niña tenía bronconeumonía y que la falta de oxígeno la exponía a consecuencias muy graves dada su corta edad y estado delicada.
Entonces me acogí a la intercesión del Doctor Ernesto Cofiño, como médico pediatra que fue, encomendándola a Dios y a La Virgen; luego de 8 días de cuidados intensivos, la dieron de alta y se encuentra en muy buen estado de salud y confiamos que así permanezca.
RCM
Una bebé que no crecía durante el embarazo
El 4 de febrero de 2010 a las 12:15 recibí una llamada de mi esposa, casi ininteligible por el llanto, en la que me indicaba que "sacarían" a la nena porque los resultados de un examen de su corazón había salido negativo...
Desde el primer mes fue un embarazo de alto riesgo, reposo absoluto, estuvo internada; los exámenes daban expectativas poco alentadoras debido a que la bebé no crecía y tenía una sola arteria en el cordón umbilical, los médicos la ubicaban como "la de la arteria única".
Isquemia cerebral
En el año 2000 mi esposa padeció una isquemia cerebral que la tuvo inconsciente por unas 18 horas aproximadamente. La encomendé al Doctor Ernesto Cofiño Ubico rogándole a Dios que no tuviera secuela alguna. Dios me concedió este favor gracias a su intercesión..
R A
Desapareció el carcinoma escamoso
LOLL
Se salvó de morir ahogada
Un diagnóstico acertado
T. M., Guatemala


