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Pudo con mis orejas, Panamá.

Desde el año 1998 venía sufriendo constantes quebrantos de salud a causa de dos pequeños quistes, uno en cada lóbulo de la oreja, imperceptibles a simple vista. Sin embargo, periódicamente se infectaban a tal punto que se hinchaban ambos lóbulos, me daban fiebres altas y del dolor no podía dormir. Durante ocho años atendieron el asunto médicos generales, dermatólogos, internistas, etc.; aplicaron cirugías menores que nada consiguieron porque los quistes seguían allí y al cabo de un tiempo volvía a caer en cama.

En el mes de julio 2006 una vez más tenía programada una cirugía menor para tratar de resolver el mal que me aquejaba desde hacía tanto tiempo; iban a intervenir ambas orejas para eliminar los quistes. Unos días antes de la operación, un amigo me dio la estampa del Dr. Cofiño y me dije: "Este es un santo doctor, así que pondrá fin al problema". Desde ese día, todas las mañanas rezaba la estampa y el día de la operación no me despegué de ella. Como era una cirugía con anestesia local, mientras me intervenían hacía el rosario y pedía al Dr. Cofiño interviniera para que esta fuera la última vez.

El otorrinolaringólogo que me operaba, finalmente logró sacar el quiste del lóbulo de la oreja derecha, no sin mucho esfuerzo. Antes de intervenir la oreja izquierda, palpó el lóbulo y me pregunto: ¿dónde está el quiste? Siguió palpando y el quiste no apareció.

Luego de la cicatrización del lóbulo de mi oreja derecha confirmo que efectivamente no tengo ningún quiste; el de la oreja izquierda desapareció sin ninguna intervención. Bueno, desapareció definitivamente por la intercesión del Dr. Cofiño. Desde entonces, todas las mañanas antes de salir de casa, rezo la estampa pidiendo por mi salud y la de mi familia.

G C P

Panamá, agosto de 2006