Oh Dios Padre, fuente de todo bien, que llenaste a tu hijo Ernesto, médico, para ser fiel servidor de la vida que en Tí comienza y sólo a ti pertenece; haz que yo sepa también respetar y promover el don de la vida y cumplir con generosidad mis deberes de cada día, por Amor a Jesucristo y a mis hermanos los hombres. Dígnate glorificar a tu siervo Ernesto y concedeme por su intercesión, el favor qeu te pido...(pídase). Así sea.
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